Cunilingüismo: Sexo oral para ellas

EL MEJOR AMIGO DE LA MUJER

Algunas damas tienen a su perro faldero como a su mejor amante: endulzan sus genitales para que los canes les den placenteros”cunnilingus”, ya que el apéndice bucal canino posee terminaciones nerviosas en forma de púas que raspan sutilmente las vulvas de sus dueñas.

La caricia más habladora, placentera e intensa que pueda recibir toda fémina terráquea

EL PLACER DE ALGUNOS EMPIEZA DONDE ACABA EL DE OTROS

sexo oral para ellasConfuso, desagradable, sudo, pecaminoso, asqueroso y motivo de conflictos existenciales para unos; sublime, excelso, soberbio y una expresión intensa de placer para otros. Emociones encontradas en el sexo oral. Once veces y media mayor que el coito normal, para este lúbrico escribiente.

No precisamente el platicadito como muchos analfabetas suponen, sino el que acaricia bucalmente el sexo de cada quien. Es el coito circuito, pues, “per os” (por la boca) que dicen los refinados.

Cuando una lengua femenina hace su trabajo en los genitales masculinos se llama felación, mas cuando los arrumacos bucales se pierden en el Monte de Venus, labios mayores, menores y clítoris, suele llamarse “cunnilingus”. Y, precisamente, mis papilas gustativas se deleitarán a continuación con este platillo de la casa. JMmmmh!

Si tú, indecoroso y lascivo lector, dominas el arte de besar, sorber, chupar, lamer y morder, te garantizo a una mujer radiante y satisfecha por los incontables orgasmos que le causarás. No es nada científico, sólo es cuestión de que tengas colmillo, ingenio, una lengua larga, viperina y libre de migajas malolientes, unos labios suaves, unos dientes de algodón y un buen aliento. Hete aquí el secreto “oral” que le podrás regalar a la dueña de tus quincenas, al tiempo que tú mismo libas y revientas de placer con ese licor que emana de sus muslos.

LOS MIRONES NO SON DE PALO

Antes de que se te vaya la lengua, y ya estando en posición de hacerle sexo oral, obviamente ella debe estar de acuerdo, haz que se arrobe ante la mirada de admiración que harás sobre sus genitales. Contempla ese triángulo ensortijado con vellos secesos; rózalo imperceptiblemente con tu nariz e inhala su fragancia genital que ya estará desprendiendo. Ahora siente sus labios vaginales con los tuyos, como si fueran una pluma. Entibia y acaricia despacio con la punta de la lengua y, después, sopla suavemente para enfriársela. Se originará una humedad que indicará el punto exacto de iniciar.

NO SEA-PENE

Debes saber, lujurioso lector, que el secreto del “cunnilingus” es que estimules dos parajes femeninos hipersensibles. A saber:

El clítoris. No está dentro de la vagina, sino afuerita, en la parte superior de los labios de la vulva o, más fácil, pon el dedo en su ombligo y baja en línea recta, cuando diga iaaay!, ahí mismo está. No hay pierde, porque éste es similar a un pene diminuto en su estructura (2 cm de largo por 1/2 de ancho), con su glande y su prepucio, y seguramente cuando lo halles ciertamente ya esta rá erecto y duro por la excitación.

TENLO EN LA PUNTA DE LA LENGUA

Ya localizado, primero bésalo sutilmente presionando los labios apretados, luego, abre la boca y sóplale delicadamente y éste se moverá a tiempo que su dueña se retuerce entre gemidos y suspiros. Vas bien Ahora, coloca esa lengua ponzoñosa que Alá te ha dado, y como si fuese el helado de chocolate más exquisito y exótico, lámelo lentamente Hacia arriba, hacia abajo, a la derecha, a la izquierda, en círculos. Haz lo mismo pero ahora rápidamente. Ya lo que viene es cosa tuya. Chúpalo, acaricíalo, cosquilléale, mimalo, sórbelo, conciéntelo, ráspalo con la punta de la lengua y hazlo gozar desenfrenadamente junto a su dueña que, seguramente, en esos momentos comenzará a curvar, combar, arrugar , contorslonar su encendido cuerpo acompañado por una letanía de quejidos, suspiros y sollozos.

Sin más preámbulo, haz que todo ese cúmulo de pasión se desborde. Golpea con la lengua el clítoris de lado a lado y de arriba a abajo. El clímax femenino que jamás te hayas imaginado caerá sobre la comisura de tus labios. Ella explotará en una intensa y larga humedad para iniciar una convulsión, dos éxtasis, cinco espasmos, siete contracciones y, si tu lengua fálica sigue trabajando, una erupción orgàsmica clitoridiana que correrá cual río crecido, mientras que tú gozarás un “orgasmo bucal” excelso. Una “venida” que disfrutará lenta, suave, dulce y perezosamente, ya que este orgasmo requiere que después te exija mucho más y sin restricción alguna. Pídele lo que quieras, ponía como quieras y en suma haz de ella lo que se te dé la regalada y lujuriosa gana.

->”Cunnilingus”, del latín “cunnus” = vulva + “lingere” = lamer.

-> Felación, del latín “fellatio”, que en realidad deriva del malsonante, pero inocente verbo “mamar”.

-> Annilingus o “beso negro” = caricias sobre el ano o, si quieres ser más fino, todavía llámalo “lambitus ani”.

SACA LA LENGUA Y NO LA MUERDAS

Introduce, pues, a tu “habladora” lentamente en la vagina y luego hacia arriba, con la dirección que te di y con la guía de tu “costilla” hallarás el

famoso punto (como del tamaño de un frijol). Si al mismo tiempo que le haces el amor oral a este punto, dejas escapar un gemido continuo que le haga imaginarse que estás chupando su jugo y deleitándote con él, no sólo anunciarás que te sientes subyugado, sino que le provocarás un Inquietante cosquilleo que le recorrerá hasta las neuronas más lúbricas. Ella misma te exigirá más. Aquí no hay tanta técnica, sólo haz lo tuyo: prueba, ensaliva, succiona, fricciona, raspa y da pequeños mordiscos a esa “judía” de placer. Alterna frotando y chupando suave y tiernamente para crear una conmoción carnal espectacular.

Sigue así por unos instantes y verás que la temperatura corporal de tu mujer romperá el termómetro. Gemidos, contorsiones, convulsiones, rictus y temblores intensos llegarán enseguida para terminar en uno, dos y hasta tres orgasmos. Como broche de oro tus labios se verán empapados con una “eyaculación femenina” sin precedentes. No por nada, un racimo de mujeres dicen que este “cunnilingus” es la caricia bucal que más satisfacción les da. Estoy seguro que después de este clímax tardará un buen en recuperarse, se dará por bien servida y nada, nada más te pedirá, ya que el agotamiento provocado sacia la necesidad de ser penetrada.

Una variante es que antes de zambullirte entre sus muslos, prepares té caliente y un helado de fresa. Comienza por sorber el primero y deja que éste te entibie el aliento para posteriormente dejarlo salir en su vulva. Luego deja que el helado enfríe tu vaho que fluirá lentamente en su sexo. Con este intercambio oral, le estarás dando dos veces más excitación. Al variar la temperatura, activas sus fibras vaginales más sensibles y recónditas, lo cual será para ella como una mesa sueca de los sentidos. La “shockearás”, pues.

A FALTA DE PAN…

Para hombres solitarios o simplemente aventureros, en las “sex shops” hay una gran variedad de “vaginas artificiales”, incluyendo unas llamadas “realistic” con vellos de seda, que tal vez hagan cosquillas o produzcan urticaria. Otras ofrecen movimientos rotatorios paralelos a los de arriba-abajo. varias velocidades y texturas.

-» El punto G. Este “cunnilingus” es el más intenso y triplicado que puedas delirar. Si tu consabido apéndice bucal realiza lo suyo, le darás a tu domadora no uno, sino hasta tres orgasmos vaginales. El punto 6, la zona erógena femenina por excelencia, se localiza en la pared frontal de la vagina, a unos tres centímetros de la parte superior de la abertura. Usa tu lengua como lanza que penetra, mientras tu nariz debe hundirse entre los espesos matorrales de su Monte de Venus.